lunes, 10 de noviembre de 2008

Muerte

Me encuentro en el frio del sonido y el viento, en medio de epitafios grabados por donde cruzan mis pasos.
Almas oscuras atraviesan mi cuerpo;
Silencios despampanantes acuden a mi alma:
La fria muerte atraviesa mi espiritu.

Oh corazon, cielo deshabilitado de los lamentos. Oh fiebre
De la tremula sombra, acoge mi corazon, pues la muerte solo hace parte de el
Y la vida es solo pasado, ya cruzas el camino del dolor
Por los senderos oscuros del silencio;
Las voces que escucho son lamentos que atraviesan el infierno.

¡Oh Dios de los habitados!
¿sera que tu magnitud es solo un espejismo?
O sera que abandonaste a los habitados de tu reino?

Tu Dulce voz

Hace poco te llame, por cuestiones laborales, no pregunte por ti, si no por tu padre, quien le debe al banco mas de diez millones de pesos, y no realiza abonos desde el año 2003. tu me recibiste la llamada, y tu voz, se me quedo grabada. En el momento que me hablabas me imaginaba tu hermosa silueta. Es mas no preste atención a los argumentos, por estar imaginándote. Creo que el que hablaba no era yo, porque me sumergí en una burbuja, la cual detuvo el tiempo en el momento de la llamada. Pensé tantas cosas de ti, que ni creo que lo hayas notado.
En el momento que colgué la llamada, no veo la hora de que el sistema me vuelva a rebotar la llamada para volver a escuchar tu voz, e imaginar cosas con tigo.

No se

No se, a veces no se …
¿Cómo hablarte?
¿Cómo acariciarte?

No entiendo,
a veces no entiendo…
¿Por qué te alejas?
¿Por qué te escondes?
Te necesito,
A veces te necesito…

Dulce voz arrolladora,
Suave pluma que acaricia, me vez,
Pero estas ciega; me escuchas y estas sorda
Y como no quieres aceptar este frágil sentimiento,
Prefiero que muera a sufrir por tu olvido.

Duda


La existencia de Dios a veces es tan incierta, que me pongo a dudar de ella.
Todo el mundo habla de el, de sus maravillas y de todo lo que hace por nosotros, pero también escucho gente muy desarrollada intelectualmente, que presentan argumentos validos para dudar de la existencia de un ser supremo. Es por eso que a veces, las palabras del Nóbel “García Marques”: “me confunde tanto saber que Dios existe como, también saber que no existe”. Estas palabras son tan ciertas, que me pongo a dudar, las teorías de Darwin sobre la evolución también me ponen a dudar, pero hay momentos en los que me suceden cosas tan sobrenaturales, que no me queda la duda de que Dios existe, y aunque digan que Dios es solo un invento creado por nosotros, me inclino porque nosotros somos un invento creado por DIOS.

Pasando la avenida.


Esta mañana al parecer madrugue mas de lo acostumbrado, Salí mas temprano de casa, y todo a mi alrededor se me hacia diferente, todo parecía como si fuese un sueño, también se me hizo extraño que en el bus en que me monte solamente era yo el pasajero, las calles seguían solitarias, pero al parecer era porque todavía estaba muy de madrugada. Cuando llegue al centro, ya había amanecido, y ya no me veía tan solo. Ya había mas gente a mi alrededor. Me bajo del bus, hago un leve recorrido hasta llegar al cruce de la avenida. Al llegar al cruce espero un momento, hasta que el semáforo peatonal se ponga en verde para poder cruzar. Saco de mi bolsillo un billete de $ 10.000, para pagar el pasaje del otro bus que al parecer según mi programación debo coger. Miro a mi derecha y veo una anciana, a la cual le es difícil cruzar la calle, la tomo de mi mano y la ayudo a cruzar la calle, al llegar al otro extremo, la anciana me agarra de la mano en la cual tengo mi billete, y comienza a gritar, ¡auxilio! Este hombre me quiere robar, ¡este desgraciado me quito mi billete!, yo me sorprendo, y veo que la gente comienza a mirarme con cara de desprecio, la señora sigue gritando pidiendo ayuda de mi. Y le digo señora cálmese, ese billete es mío, vieja loca, de repente un policía me detiene, e impide mi marcha, escucho que me dicen ladrón, otros me dicen aprovechado, y dentro de mi pienso, “hubiera sido mejor no haber ayudado a esa vieja loca”. Después el policía se ensaña contra mi, y me quita el billete que tenia destinado para pagar el otro bus, que ni siquiera se cual es. Me colocan unas esposas, y me desespero cada vez más y más, sierro mis ojos, y de repente suena un reloj despertador. Vuelvo abrir los ojos, y veo que aun continúo en mi cama, veo que todavía es oscuro afuera, y jamás he salido de mi casa.

De Noche.


Todo es diferente, las calles se hacen más largas y tenebrosas. Y todo cambia de color. Los indigentes pasan a convertirse en ánimas en pena, que al parecer buscan su redención.
Yo camino rápidamente al son de los latidos de mi corazón, sigo el camino hasta encontrar una calle con mas gente y mas segura, son solo dos cuadras, pero a cada paso que doy se me hace mas largo el recorrido, siento que los monstruos nocturnos me vigilan, para devorarme, aunque no veo nada humano a mi alrededor, siento miles de ojos sobre mi asechando mi recorrido por la obscura calle. Es mas no se ni cuanto llevo caminando, cada vez mi corazón late mas fuerte, como con ganas de salir de mi ser. Es como una pesadilla porque a medida que voy avanzando se hace cada vez mas oscuro, y la calle con luz se ve cada vez mas distante, acelero mi paso, y ya no camino si no que corro hasta un lugar seguro, donde ya mi corazón se sienta mas tranquilo. Cuando falta poco para llegar, un indigente interrumpe mi recorrido y se me pone en frente mío. Me paralizo y siento como si ese monstruo nocturno me fuese a devorar. Cuando estoy en frente de el lo miro, de forma desconfiada, pero el me ofrece una sonrisa, y me pregunta la hora, miro mi reloj, y veo que son las 9 de la noche. Me dice muy educadamente muchas gracias, y se aleja, también junto con el se aleja mi miedo, y veo que tales monstruos no existen. Ya camino más despacio y al fin logro llegar a mi lugar de destino.